25 Marzo 2013
La incredulidad, sostiene a la curiosidad
No es que el incrédulo no deba creer en nada. No cree en todo. Cree una cosa cada vez, y en una segunda cuando deriva de alguna manera de la primera. Avanza como un miope, es metódico, no aventura horizontes. Dos cosas no relacionadas entre sí, creer en las dos, y con la idea de que, en algún lugar, haya una tercera, oculta, que las vincula, esto es la credulidad.
La incredulidad, lejos de excluir la curiosidad, la sostiene.
Umberto Eco, El péndulo de Foucault
29 Agosto 2012
14 Enero 2012
Socialismo y ateísmo
Porque el socialismo no es sólo una doctrina obrera, sino que representa el ateísmo en su forma contemporánea; es la cuestión de la torre de Babel, que se construyó a espaldas de Dios no por alcanzar el cielo desde la tierra, sino por baja a la tierra el cielo.
Los hermanos Karamazov
13 Enero 2012
El milagro para el realista
El verdadero realista, si es incrédulo, halla siempre en sí mismo la voluntad y la energía para no creer en el milagro, y si éste se le presenta como un hecho incontrastable, dudará de sus sentidos antes que admitir el hecho. Y si lo admite, lo considerará como un hecho natural que anteriormente no conocía. Para el realista no es la fe lo que nace del milagro, sino el milagro el que nace de la fe.
Los hermanos Karamazov
28 Abril 2011
La verdad surgirá de la boca de una mujer
Pues él cree que si la verdad tiene una voz —suponiendo que la verdad exista y además pueda hablar—, ésta surgirá de la boca de una mujer
Paul Auster en El libro de la memoria (parte de La invención de la Soledad)
20 Abril 2011
29 Marzo 2011
Estamos gobernados por el azar
Supe entonces, con humildad, con perplejidad, en un arranque de mexicanidad absoluta, que estábamos gobernados por el azar y que en esa tormenta todos nos ahogaríamos, y supe que sólo los más astutos, no yo ciertamente, iban a mantenerse a flote un poco más de tiempo.
Roberto Bolaño, en Los detectives salvajes
8 Enero 2011
La segunda enciclopedia de Tlön

Ayer recibí La segunda enciclopedia de Tlön, la primera novela steampunk chilena y segunda del fallecido escritor quillotano Sergio Meier... Me pareció una buena opción para leer mientras espero el reemplazo de mi nook.
Conocí a Meier a través de un viejo amigo de la época del colegio. Totalmente recomendable su entrevista en Una Belleza Nueva con Christian Warnken, que se puede ver completa en Otro Canal.
De la presentación del libro:
¿Se imagina al más grande físico de la historia, Isaac Newton, viviendo al interior de una nave estelar regida por ordenadores cuánticos? La Segunda Enciclopedia de Tlön”, la primera novela steampunk chilena, nos invita a viajar por universos holográficos, mundos victorianos y nuestro vecindario. Mientras somos testigos de una lucha que alcanza a inteligencias artificiales, matrices de realidad virtual, corporaciones galácticas e inclusive, la esotérica cábala hebrea. Así, Sergio Meier, un alquimista posmoderno, desencadena su Apocalipsis de alto vuelo épico.
A todo esto, la mejor forma de adquirirla es consultando directamente en el sitio web de su editorial: Puerto de Escape.
9 Octubre 2007
17 Agosto 2007
Quería saber si Dios tenía lenguaje
Bueno. Iba diciendo. El padre hablaba de Dios. Quería saber si Dios tenía lenguaje. No me pregunte qué significa esto. Sólo se lo cuento porque sé las palabras. El padre pensaba que un niño podría hablar si no veía a nadie. Pero ¿dónde había un niño? Ah. Ahora empieza usted a comprender. No tenía que comprarlo. Por supuesto, Peter sabía algunas palabras de persona. Eso no se podía remediar. Pero el padre pensó que quizá Peter las olvidaría. Al cabo de algún tiempo. Por eso había tanto bum, bum, bum. Cada vez que Peter decía una palabra. su padre lanzaba un bum. Al fin Peter aprendió a no decir nada. Sí sí sí. Gracias.
Paul Auster, Ciudad de cristal (primera parte de La trilogía de Nueva York)



